martes, 27 de noviembre de 2018

24 días


Son las náuseas y el vértigo en la ventana.
Son las ganas de entrar por la salida.
Son los nervios de añorarte, querida,
y quedarme como siempre en la estacada.

Son las canciones que prometí traerte.
Son los cuadros que nunca te pinté.
Son las 1001 noches que quedé
prendado de mi forma de quererte.

Son los vientos, las alas, la vida.
Son la sal, el pecho, la saliva.
Es el cuerpo, la distancia prohibitiva.

Son mis temores a la luna y al gris.
Son mis miedos de pequeño cuando crecí.
No te olvides, ojos verdes, que no puedo olvidarme de ti

Los porqués

Los porqués
Son una mochila de dolor,
El conocimiento
Es el padre de la pena.
Quisiera entender el mundo,
Trabajo en busca de respuestas, 
Pero me mantengo ignorante 
Si no, ¿quién podría cargar
Esa condena?

La décima del atardecer




Cielo y tierra se reunían,
Espejismo colorido,
Un éxtasis dividido.
El horizonte los perdía,
Un reflejo de alegría.
Sonaba una arpista,
Salada y dulce vista,
Fundidos en un abrazo.
No confundan, el ocaso
No era el protagonista.



jueves, 20 de septiembre de 2018

La pausa


La pausa


En ese preciso momento,
Al alcanzar la cima, 
comprendí la fugacidad del tiempo.


Abierto de brazos, 
Alma entregada a la altura,
El viento arreciaba, disipaba, curaba.
Sus golpes, tratando de espabilarme.


Golpes de vida, 
Nunca fui consciente de estar tan vivo,
Y en ese estado de lucidez
Inhalar cada volumen de aire
fue la mejor receta.


Todo tenía un sentido,
Es la naturaleza
El gran rompecabezas de lo animado e inanimado, 
Quedaba resuelto semejante misterio.


Entendí que las personas somos proclives al miedo. 
Algunas se arman de corazas de cerámica 
Manufacturadas por alfareros de codicia,
Donde la pureza se ha perdido
Y, faciles de resquebrajar, 
dan lugar a la dependencia. 
El miedo a un apego enfermizo, 
contaminante, 
Un apego que desgarra las carnes 
de quienes lo abren. 
El miedo al negativo cuando el positivo lejano 
No es divisado como opción.


Todo ello, un soplo de aire fresco, 
Lo vi pasar. 
Con su melodía de acordes menores, 
No pude más que sentir lástima. 
Ojalá no se cubrieran de nada, 
Ojalá obviaran perseguir el sol al atardecer, 
Pues, si fría la luna es, 
Bajo su blanco manto,
Muchos kamikazes se encontraron 
Dando paso a un nuevo amanecer.


Percibí sones de toxicidad, 
Su música de guerra se alejaba.
Sentí escalofríos y pavor 
Pero tenía el aire y la altura.


Y me di cuenta de que era lo único que necesitaba,
Un pequeño instante en el que parar, 
No pensar,
Tomar un poco de aire
Para poder seguir adelante. 




domingo, 5 de agosto de 2018

Me entristece

Me entristece
el elitismo de los corazones
por latir,
la locura que suscita
un suspiro entristecido
de amor,
la crueldad intrínseca
de las palabras,
balas perdidas, metralla,
hacia cuerpos vulnerables.

Me apena la valentía
escondida tras una pantalla,
el derroche de sabios
con sabor a hipocresía,
el rechazo del perdón
y la falta de empatía,
la vileza que emana de un insulto.
Todo aquello que nos deshumaniza.